
"No he tenido el gusto de conocer personalmente a Madame Shirley. Sin embargo, le guardo un gran aprecio gracias a las historias que los más veteranos me han transmitido.
Hace algunos años (yo recién comenzaba a aparecer por acá), se rumoreaba que iban a cerrar el bar, y en su lugar, los sobrinos de Miguel (cantinero del antro) iban a armar un Ciber Café. Lo raro, era que ante esta incipiente tragedia nadie reaccionaba con una iniciativa constructiva; sólo los más veteranos se detenían a defender la hipótesis de que eso nunca podría suceder, si entre nosotros estuviera una tal Madame Shirley…
Hasta ese momento nunca la había escuchado nombrar, no tenía idea de quién era esta tipa. Igualmente, me intrigaba mucho saber sobre ella y sobre su virtud, la cual permitiría defender al bar frente a esta imparable catástrofe. Me acuerdo que me acerqué al rincón de los veteranos, tome con ellos una o dos, y recién luego les consulte sobre esta mujer. Me contaron que no era la primera vez que alguien quería cerrar el bar; que hace algunos años se aparecieron unos inversores con mucha guita y con la idea de poner una cancha de padel en lugar del bar. Los tipos llegaron lejos con la iniciativa. Miguel, tentado por algunos ceros, estaba casi convencido. Pero en el camino se cruzaron con un significativo mojón: Madame Shirley.
Esta mujer, convenció a toda la muchachada de la zona de que no podían permitir que cerraran el bar, y mucho menos para que se construyera en su lugar un germinador de pelotudos (léase cancha de padel). Ella misma se encargó de la movida. Fueron todos juntos y convencieron a los inversores de que ellos, al igual que muchos, se iban a colgar uno o dos meses con la paletita, pero luego de un tiempo les iba a bajar el entusiasmo y el negocio iba a fracasar. Nadie puede negar que esta señora fue una adelantada.
¡Salud Madame Shirley!"
MOSTAZA
1 comentario:
quien pudiera sentar tal fealdad en sus rodillas...extasiada por la tinta revuelco la fibra negra dejando a Canson impregnada de mi suerte...
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