
Hace veinticinco años de esto. Recuerdo que hacía un rato que sonaba la banda; había dejado de ser viernes. Frente al escenario, pista, gente y fiesta mediante estaba yo. En un gesto de dorada hipnosis, el whisky barato enjugaba las piedras de hielo en mi vaso; desde hacía un rato ya, yo había empalado mis virtudes y desechado mis miserias… Y ahí estaba, plantado como un roble junto a la barra.
Los “Le bolquet del escombró” interrumpieron un tema. Mientras escuchaba como el agitado presentador anunciaba a una tal Madame Shirley, atestigüe el sonido de mi estómago desafinando feo: un puto rugido hambriento de urgencia. La “completa” que había pedido en el carrito estaba haciendo estragos y solo unos segundos me separaban de perder la dignidad frente a todo el bar, que de un momento al otro, espectaba con ojos abiertos la llegada de esta tal Madame.
Con el ceño torcido y el intestino en alerta, pispiando cada tanto la distancia que me separaba del toilet, me digno a esta odisea. Sudor frío/cálido/frío, en un círculo eterno.
Como un barco ciego, entre el ruido y la bruma distinguí apenas el letrero como un faro: bAÑo. En ese momento, en ese preciso instante percibo su exquisito aroma como una dulce flecha atravesando mis sentidos. Sus bucles vino tinto rebotan contra el aire, de un lado al otro, salpicando los ojos vivos de las caras muertas que la miran. Venus avanza; su cabellera baila sobre su espalda desnuda, la cual su ropa parece no atreverse a tocar.
No pude detenerme en sus lunares, mi intestino apremiaba. De repente, una fichita de rockola voló por el aire, cruzó la pista, y pegó en mi cabeza antes de caer: el baño es unisex. La puerta se cerró detrás de su pelo, y yo sin otra opción que entrar. Mal momento, mal momento, pensé. Como el orto, me dispuse a evacuar.
-¡Mierda! … –grité. Pero el eco me devolvió: -cagá tranquilo.
-… ¡es que no tengo papel!
Prefiero no profundizar en como terminé esa noche. Solo voy a decir que en aquella madrugada fue que la conocí, hace ya veinticinco años. Nunca más la volví a ver. De antro en antro, deambulando por ahí, si alguien la ve, díganle que Asdrúbal “el paragua”, la sigue buscando.
ASDRUBAL
1 comentario:
a caraperro!...si t cae la ficha ni lo dudes, menos si cae asi.es lo q pasa viejo!..cuando t metiste mucha porqueria y tu orto destilo,ahi es el momento;peor es despues si t rescatas q la rockola t deja meter 3 temas...o t metes tres mas,sacas? o t vas pal maso d cabeza pal vaso...yo paso d ese jedor a perra palida...pero crei q ibas a llamar a HUGo...una cagada al final...che!dicen q un pescado la vio,anda d rescate.
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